¿Para qué usamos el dinero?

La mayoría de nosotros vivimos en un mundo donde constantemente estamos generando y gastando dinero. Desde despertarnos a la mañana, la cama, las sabanas,… el agua que es filtrada, tratada y transportada hasta mi baño, el gas que es extraído y transportado, la comida del desayuno.. bueno, me entienden, todo se compra con dinero. Y trabajamos, cobramos renta por nuestras posesiones, nuestros conocimientos, etc. Nos pagan con dinero. Por qué no desgranar el concepto para ver qué es el dinero, por más que parezca ser una obviedad. Empecemos para qué nos sirve:

Las funciones del dinero son:

–              Ser medio de cambio;

–              Ser depósito de valor;

–              Ser unidad de cuenta.

Medio de cambio:

El dinero constituye un medio de intercambio por productos o servicios ampliamente aceptado, lo que lo hace un objeto de gran liquidez (rápidamente canjeable) por lo que los tiempos de intercambio entre vender y comprar bienes y servicios se reducen al mínimo.

El sistema financiero mundial sumado al dinero electrónico lleva esta función a su más instantánea expresión.

Depósito de valor:

La utilidad de esta función viene dada por la diferencia temporal entre la venta y la compra. Si vendo algo por dinero voy a esperar obtener el mismo valor cuando me llegue el momento de comprar. Es por eso que la sustancia del dinero históricamente fueron metales que resistan el paso del tiempo, como el caso del oro. Con el desarrollo del Estado y de la economía capitalista fue necesario dinamizar el uso del dinero, por lo que la Ley es la sostenedora del valor (dejó de tener una contrapartida por tanto peso de oro o plata, lo llamamos dinero fiduciario)

Unidad de cuenta:

Debido a la extensión que tiene la influencia del dinero en la vida humana, gran parte de su actividad está monetizada. Es así que los que pretenden tomar decisiones respecto del desenvolvimiento social necesitan un método de cálculo ágil para decodificar la actividad humana. Por eso que la misma se mide en términos de dinero. Una persona se transforma en lo que da a la sociedad, traducido en forma de ingreso por la producción de un bien o servicio (entre ellos el trabajo), efectúa gastos de bienes y servicios para vivir. Una persona o empresa produce, vende y gasta (compra). De acuerdo a lo que se produce, se sabe qué ingresos genera tal actividad; de acuerdo a lo que se gasta y a la diferencia entre lo vendido y gastado se conoce en qué actividad se genera valor (obvio pensando en actividades declaradas y lícitas, la realidad muestra que la economía informal e ilícita tiene un peso muy importante, por algo existen los paraísos fiscales). De acuerdo a las ventas (todo repito medido en términos de dinero) y a las compras se mide la utilidad. Se sabe si vendí dentro del país, que fuera de él, se monetiza las relaciones entre países y la actividad formal mundial.

Bien, hasta acá las funciones, el para que nos está sirviendo el dinero pero.. se podría mejorar? Analicémoslo.

Lamentablemente como hemos explicado, dados los problemas del sistema capitalista, mantener el valor del dinero es el germen de la crisis, la inmovilidad que plantea la propiedad del dinero y sus formas de reproducción por medio del interés sumado a la producción privada hacen que los ingresos se distribuyan inequitativamente, no existiendo mecanismo operativo de ajuste, por lo que a perpetuidad de valor del dinero le sigue perpetuidad en la inequidad.

El valor del dinero no debe ser otro que la promesa de un cambio cierto, por lo que la confianza en su medio de cambio puro juega un papel fundamental en su valor.

¿Qué es lo que en definitiva da el valor al dinero? La producción de bienes y servicios que se puede intercambiar por él. Y sobre todo la necesidad humana que se satisface por dicha producción.

El dinero no debería ser más que un medio de asignación de recursos. Plantear que el dinero es un seguro de valor es alejarse de la realidad diaria, una realidad que muestra en muchos casos lo perecedero de lo que consumimos y la finitud de lo que producimos (con la salvedad de algunos bienes de capital e infraestructura sobre lo que hablaré en otra oportunidad). El verdadero valor es la necesidad humana y del medio ambiente, del cual extraemos los recursos que nos mantiene vivos.

¿Qué es lo que no está funcionando del dinero?

La inmovilidad de los recursos que plantea la llamada propiedad.

Se dice que el dinero moviliza la economía, pero pensemos. Muchas películas de catástrofes donde los humanos se encuentran aniquilada su civilización muestra que es realmente el dinero: un pedazo de papel. Puede haber toneladas de dinero, el valor siempre lo pusimos nosotros aceptándolo como medio de cambio, como reserva de valor. Pero en un mundo sin recursos el dinero por si no serviría de nada, sin recursos no hay donde sacar, donde producir actividad humana. Son los recursos (pensándolos los mismos como satisfactores de las necesidades humanas) que movilizan realmente la economía, sólo que hemos disociado nuestra vida de forma tal que parece que sólo lo que importa es el dinero. Esta simple verdad puede sorprender a muchos que se mueven por la vida sin cuestionamientos, que se manejan por las construcciones sociales de las cuales forman parte bajo una visión de que lo que viven es lo normal. Ha pasado y sigue pasando en recesiones donde la actividad en un país o grupo de países en particular colapsa por estar tan insertos en la racionalidad de la economía, por la racionalidad aritmética que nos impone el dinero. Donde las actividades que mantienen a miles de personas sólo colapsan simplemente porque no se puede mantener el ciclo dinerario de producción y consumo en el marco competitivo en que vivimos. Donde recursos permanecen improductivos por la lógica de la propiedad. Lo “mío” muchas veces priva a los demás de poder ser. Entonces sucede lo más irracional de la organización humana actual: los seres humanos dejan necesidades elementales por basarse en la lógica del dinero antes de fijarse en los recursos. Los recursos están, pueden generar satisfactores de la necesidad humana, pero la restricción que impone el dinero, la lógica de la ganancia, la lógica de la propiedad privada, transforma la abundancia real, las posibilidades reales en nada. Este es el mundo humano que hemos elegido crear y conservar. 

Lo que termina tergiversando el dinero es nuestras relaciones humanas porque el sistema está determinado para necesitar de dinero para vivir. Y tenemos necesidad crónica de más y más dinero. Eso hace que muchas veces elijamos corromper nuestras relaciones humanas, “comerciales” buscando que el otro tenga necesidad de lo que ofrezco, no importa si es una necesidad válida, ni siquiera importa si es una necesidad del otro o se la implanto, persuado, impongo. Así hay cada vez más productos obsoletos al instante, por capacidad, por moda, por caducidad, por deficiencia, los productos de hoy están volviéndose obsoletos porque es una necesidad de la economía, es la necesidad de generar dinero para seguir el circuito producción y consumo. Pasa en ámbitos como los medios de comunicación, que necesitan a todo momento la noticia, hasta tal punto que la noticia hasta puede ser ficticia, puede ser polémica, para generar la novedad. Ocurre en muchos ámbitos de las relaciones humanas. Estamos corrompiéndonos, alejándonos de la esencia del ser humano, del para qué hacemos lo que hacemos.

Seguiremos juntos desgranando “lo obvio” para ser más concientes y ver que nos pasa con ello.

Pablo Cusmano

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